“Esta mañana, cuando estaba asomada a la ventana mirando hacia afuera, mirando en realidad fija y profundamente a Dios y a la naturaleza, me sentí dichosa, únicamente dichosa [...]. Inténtalo tú también alguna vez que te sientas solo y desdichado o triste y estés en la buhardilla cuando haga un tiempo hermoso. No mires las casas y los tejados si no al cielo. Mientras puedas mirar al cielo sin temor, sabrás que eres puro por dentro y que, pase lo que pase, volverás a ser feliz”. Anne Frank.
imakinaria
De todo lo que capta nuestro interés y lo que sale de nuestra imaginación