Estoy seguro que todos los venezolanos nos sentimos llenos de alegría por este premio (algunos también llorosos como mi esposa Marlene), galardón merecidísimo por tan notable compatriota y por los grandes logros que su obra.
Maestro Abreu, para usted una profunda venia y mi mayor admiración. ¡ole, ole ole!
P.D. Gracias Kabulla por sacarme del error de mencionar a Gijón cuando quería decir Oviedo.
Siempre he pensado cuan rico país seríamos, si hubiésemos basado nuestro ingreso bruto en el turismo venezolano. Voy sólo a nombrar algunos de los tantísimos lugares con los que contamos:
* Chichiriviche
* Bahía de Cata
* La Colonia Tovar
* Mérida
* El Pico Bolívar
* Los Médanos de Coro
* Cubiro
* La Cascada del Vino
* Los Roques
* El Salto Angel
* La Isla de Margarita
Apenas habré mencionado un 5% o menos. Esto sin contar los lugares escondidos a los que llegamos tipo mochileros (mi forma de viaje durante mi vida universitaria).
Ví a la mujer llegar detrás de mi y no me dió buena espina, sin embargo, estaba apurada porque la cola del banco crecía, así que pase el seguro del carro (el corolla doradito) y me fuí, al regresar me encuentro con esto.
Esta forma de estacionar es ya costumbre en cualquier ciudad de nuestro país, ¿por qué? simplemente porque a nadie le importa el otro, ese auto definitivamente va a imposibilitar la entrada de un próximo auto, ¿le importó? evidentemente no porque así como llegó así se estacionó.
Yo soy mujer, pero critico duro a las de mi sexo al volante. Una mujer NUNCA da paso, se estaciona mal, es ATRAVESADA, es capaz de quedarse estorbando en un cruce sólo porque “repentinamente” sintió nervios de terminarlo. Sé que generalizar siempre trae problemas, incluso me estaría incluyendo yo misma, pero debo reconocer que así son la mayoría de las mujeres al volante. Por supuesto, algunos hombres no escapan de las críticas, ellos más en el sentido agresivo, te pasan hasta por el techo, se pegan hasta más no poder detrás de tu auto, se estacionan como esta y no porque no sepan estacionar, simplemente porque les da fastidio arreglar el auto y punto.
Debo contar hasta 10, porque estas cosas me van a volver loca un día de estos.
Después de un arduo análisis a mi personalidad y forma de actuar, tan diferente a la de los demás, he concluído que no pertenezco a este planeta, al menos no mientras vivo en Venezuela. Quizás cuando viajo a otro país, me siento más parecida a un ser humano, pero aquí, en mi ropia tierra, no me siento así.
¿Por qué?
* Con frecuencia manejo a la velocidad indicada en los avisos viales. Ese gesto enfurece al resto de lo habitantes que van al volante en ese momento, las cornetas no se dejan esperar, los insultos y gritos mucho menos, más de una vez me han pasado por canales inexistentes por el desespero
*Suelo respetar el rayado peatonal y el resto de señales obligatorias, es que me gustaría tomar una foto a cada persona que me mira cuando estoy justo detrás del rayado, no se lo pueden creer, los imagino diciendo: esta estúpida que hace tan lejos,por supuesto nunca falta el que se coloca delante, justo sobre el rayado. Cuando freno en un stop, siento la respiración del chofer que va detrás de mí, al mirar por el retrovisor, está tan cerca que no sé como no me ha pasado por encima.
*Me gusta caminar calmada, saludar a las personas, dar los buenos días, buenas tardes, buenas noches.
*Respeto a los demás porque me gusta que me respeten, en el cine apago el celular y no fastidio a la gente con la luz de la pantalla por atender un mensaje.
*Odio colearme, la viveza no va conmigo. Si el más vivo es el que prevalece, yo desapareceré pronto
*No aturdo a las pesonas en un ascensor mientras hablo por celular.
Recuerdo que toda mi actitud la aprendí en mi casa y muchas veces de los demás en la calle, es decir antes todos teníamos otros modales, entonces ¿que pasó? ¿en qué momento comencé a caminar en otra vía?
Trabajo para mi misma practicamente desde que me gradué, ha sido una tarea un poco dura en principio, pero poco a poco toma su forma y hoy día muchas de las cosas caminan por sí solas. Nuestra filosofía en la empresa siempre ha sido prestar el mejor servicio siempre, incluso desde que no teniamos NADA, tratábamos de dar TODO para complacer al cliente.
Sin embargo, esas filosofías no son comunes en nuestro País. Desde los negocios más pequeños van con la tacañería y mal servicio por delante, de las grandes empresas ni hablar, a esos lo menos que les interesa es el cliente.
Cómo es posible que yo me dirja a un lugar de comida rápida, cuyo plato ya es bien costoso y lo pida para llevar, porque AMO comer en la tranquilidad de mi casa con mi esposo, y me respondan con tono regañón – El envase te cuesta 1,5 BsF más !! – uuyyyyyyy la ira me hizo doler el estómago, ¿acaso es imposible obsequiar el bendito envase ese al cliente?, ¿ya no están ganando lo suficiente con la comida? De la rabia ni compré nada, dejé la flojera y decidí preparar almuerzo.
Nunca he entendido la sacadera de cuentas del Venezolano, le presta más atención al gasto que puede significar un envace, que al hecho de atender bien a sus clientes, si hiciera bien ésto último el beneficio sería mucho mayor. Dejó de vender dos platos por querer cobrar dos envaces que no le habrián costado más de 0,25 c/u ya que eso lo venden en grandes paquetes y aunque le haya costado más, no entienden el concepto de “servicio”.
El día de ayer lo tuve cargado de actividades y mucho trabajo, no veía la hora de salir de la oficina a descansar, en mente tenía el refrescante concierto de Jazz que me esperaba a partir 7:00pm en la sala Alternativa Juan Carmona de El Impulso, organizado por la chica super poderosa de la música Zuly Perdomo. Conciente de la capacidad de esta sala, salí a hacer mi colita bien temprano, recién eran las 6:05pm y ya la cola de personas a la espera estaba bastante nutrida. No sé la capacidad real de esta sala, pero la noche de ayer estuvo colmada con unas 400 personas aproximadamente, sin contar el gran número de ellas que se tuvo que retirar por no poder entrar (una verdadera lástima).
El comienzo estuvo estrictamente puntual, se sentía, como siempre en esa sala, un ambiente lleno de familiaridad y mucha espectativa. Entraron a la sala los jóvenes zulianos de Quinteto Jazz seguidos del gran Alejandro Avilés. Desde ese instante la sala se cargó de excelentes sonidos, una exquisita combinación de música de nuestro país con ese fascinante toque de Jazz magistralmente interpretado por este inigualable Jazzista. Era imposible no estremecerse con tanta inspiración expulsada a través del Saxo y en algunas piezas con el clarinete. » Read the rest of this entry «
Las multas en el tráfico siempre han existido, creo que han agregado en esta nueva orden, unas cuantas nuevas infracciones y a las existentes han aumentado el valor de la multa. Al parecer la multa más alta es de BsF 460, la cual deberán pagar aquellos que hablen por teléfono mientras conducen, aquel que transite por canales no permitidos y aquellos vehículos que no mantengan sus accesorios de seguridad en buen estado o simplemente no los tengan. Todos los detalles, los podremos leer pronto en la Gaceta Oficial.
Todo esto me parece muy bueno, es más, debiera ser mucho más alta la multa, PEEEERO, siempre hay peros, repito, las multas siempre han existido, sin embargo, no ha existido el personal que debe hacer cumplir esas leyes para tener que pagar dichas multas. Ese es nuestro principal problema, no hay quien haga cumplir las leyes. Podemos ver a las personas cometiendo la infracción en la nariz del fiscal y éste se hace la vista gorda, por flojera quizas, por negligencia, quien sabe porqué.
Otro problema que se puede presentar con esto, es el aumento del popular “matraqueo”, típico escuchar decir al fiscal – Bueno amigo, son 460 de los fuertes, ¿cómo vamos a hacer?
También la oferta puede venir de parte del infractor – Oye pana, no me pongas esa multa, aquí tengo unos 100 lin, ¿te sirve?
Y así sucesivamente hasta que todo quede en el mismo desorden automovilístico que estamos viviendo actualmente en este País. No quisiera ser tan pesimista a veces, pero nunca he visto que de verdad hagan cumplir las leyes de tránsito, a uno que otro tonto le aplican la multa y ya. Me gustaría ver al Venezolano temeroso de cometer infracciones, eso sería genial. Pero no sé si algún lo llegue a ver.
Decenas de docenas de películas de horror, algunas tan sanguinarias como Holocasuto Caníbal o tan despiadadas como Goodfellas, ni Hannibal Lecter o Anton Chigurh, ni siquiera un Dorángel Vargas pueden siquiera llegar a semejar el horror que ha creado la mente de Josef Fritzl. Un verdadero monstruo.
Pero ahora que todos lo saben, me preocupa el hecho de la mínima o poquísima alteración que ha repercutido en esta sociedad. Pareciera que todo dá igual, que la costumbre a ver tanta muerte, maldad y destrucción nos hace indemnes al sufrimiento ajeno. Y es que parece que si no mueren por culpa de un atentado no hacen daño, nadie sufre. ¿Que nó? para muestra:
1) La semana pasada en Irak, 50 muertos en un único atendado. 50 tragedias, 50 familias destrozadas. Pero para la opinión pública es un número más.
2) Hace tres semanas 10 muertos en “operaciones de rutina” en Israel. Todos palestinos, de hecho varios menores. Diez tragedias. Para la opinión pública, otro número más y para muchos en Israel, USA y Argentina, varios terroristas menos. ¿no te jode?
¿La realidad siempre supera a la ficción, hasta en las mayores ficciones?, es triste, pero es así, ¿por qué?, ¿qué somos?, ¿por qué lo hacemos?, ¿cómo nos permitimos ser así?.
No voy a negar que Facebook es una maravilla para reencontrar a gente que hacía tiempo que le habías perdido la pista, eso si, solo para eso. Lo demás en un rollo patatero de envío de muñequitos, besos, pellizcos, tests de “inteligencia” e interrogatorios de las mejores películas que hayas visto. Verga, que cansino.
Bueno, para dar una vuelta de rosca a esta idea, les dejo este testimonio del presentador de televisión Orlando Urdaneta que creo deja muy clara cual es la cara fastidiosa del facebook y la actitud de mucha gente que, en mi opinión, hace uso abusivo-obsesivo-innecesario de este sitio.
Hace un par de semanas mi cámara se dañó. Una Canon Powershot S1 IS, muy buena, excelente. De repente la imagen del visor y la pantalla se anularon con unas rallas muy oscuras, no se veía nada. Mi opción fue llevarla a un taller autorizado Canon. Al recibírmela me dijeron que el error era de fábrica y que la reparación no me iba a costar nada.
Una semana más tarde me llamaron del taller para comunicarme que no podían reparar la cámara porque no les llegaba el repuesto, así que me cambiaban mi cámara por otra, ¡pero la Powershot S5 IS!, la más alta y nueva de la misma gama. ¡¡¡vergación!!!…
Esta es mi cuarta cámara digital Canon y mi sexta de la marca. La verdad es que solo con el gesto me dejan fidelizado a tutiplén.
Es casi increíble como las grandes empresas aplican estas políticas. El efecto es sin duda muy positivo hacia la marca, a pesar de que conozco el fondo cultural de esta táctica de marketing, por haberlo estudiado en la universidad y aplicado en el trabajo, no soy invulnerable a su influencia.
¡Bravo por Canon!, sin duda excelentes cámaras y un gran servicio.